Durante años, la ganadería en Sonora ha sido sinónimo de trabajo, disciplina y prestigio. No es casualidad que nuestro estado haya logrado posicionarse como uno de los principales referentes a nivel nacional. Sin embargo, hoy enfrentamos un desafío que no puede ni debe postergarse más: la sanidad del ganado que se comercializa en nuestras subastas.
Este no es un tema menor. Tampoco es una preocupación aislada o personal. Es un asunto que impacta directamente a todos los ganaderos, a la economía del sector y a la credibilidad sanitaria de Sonora frente a México y el extranjero.
Por esa razón, decidí levantar la voz y presentar formalmente una propuesta dirigida a las autoridades y organizaciones responsables de velar por la sanidad e inocuidad del ganado en nuestro estado.
Un problema real que requiere decisiones inmediatas
En los últimos años hemos sido testigos de una situación preocupante: la entrada de bovinos enfermos o con condiciones físicas inadecuadas a las subastas ganaderas. En muchos casos, estas enfermedades no son fácilmente detectables por personal no especializado, lo que provoca que animales aparentemente sanos terminen desarrollando enfermedades virales o crónicas después de su comercialización.
Las consecuencias son claras:
- Pérdidas económicas para los productores.
- Riesgos sanitarios para el resto del hato.
- Desconfianza entre quienes participan en la cadena de comercialización.
- Daño a la reputación del ganado sonorense.
Prevenir siempre será más barato, más responsable y más efectivo que corregir cuando el daño ya está hecho.
La propuesta: prevención, vigilancia y responsabilidad compartida
Con el objetivo de fortalecer la sanidad y la calidad del ganado en las subastas de todo el estado, propuse formalmente una serie de medidas concretas y viables:
1. Revisión veterinaria obligatoria
La contratación de médicos veterinarios especializados, encargados de revisar y auscultar todos y cada uno de los bovinos que ingresen a las instalaciones de las subastas, evitando la introducción de animales enfermos o con discapacidades físicas.
2. Apoyo académico y formación profesional
La incorporación de estudiantes de veterinaria de instituciones como la Universidad de Sonora o el Instituto Tecnológico de Sonora, mediante convenios de prácticas profesionales o servicio social, reforzando la vigilancia sanitaria y contribuyendo a su formación.
3. Control sanitario preventivo
La instalación de baños sanitarios con fumigantes desparasitarios y antivirales en los puntos de entrada de las subastas, así como programas de fumigación periódica en corrales de acopio, para evitar la propagación de plagas como el gusano barrenador y otras enfermedades.
Estas medidas no son ocurrencias ni excesos. Están alineadas con los lineamientos y regulaciones de SENASICA, y refuerzan el cumplimiento sanitario que ya se nos exige como sector.
No es un tema de dinero, es un tema de visión
Algunos podrían pensar que estas acciones representan un gasto adicional. Yo lo veo de otra manera.
Las subastas ya generan recursos a través de las comisiones que se cobran por la comercialización. Destinar parte de esos ingresos a garantizar la sanidad del ganado no es un gasto, es una inversión estratégica que protege a todos los productores.
Además, estamos hablando de un tema trascendental si realmente aspiramos a que nuestros vecinos del norte —los mercados de exportación— vuelvan a abrir plenamente sus puertas al ganado sonorense.
Un llamado directo a quienes pueden tomar decisiones
Este esfuerzo no busca confrontación. Busca acción.
Por ello, hago un llamado respetuoso pero firme a:
- Alfonso Durazo, Gobernador Constitucional del Estado de Sonora.
- Nicolás Campa Romero, Presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora.
- SENASICA.
- Las organizaciones ganaderas locales y estatales.
La sanidad ganadera no puede seguir siendo un tema que se reflexione indefinidamente. Es urgente actuar. Sonora tiene todo para convertirse en ejemplo nacional de organización, prevención y responsabilidad sanitaria.
Todos somos equipo
Quiero dejar algo muy claro:
esto no es algo personal. Es una causa común. Una preocupación legítima que busca beneficiar a todos los ganaderos del estado, proteger nuestro trabajo y asegurar el futuro de la actividad que nos da sustento.
Cuando entendemos que todos somos equipo, las decisiones correctas dejan de ser difíciles y se convierten en inevitables.
Documento oficial
Para total transparencia, adjunto la carta formal enviada a las autoridades y organizaciones correspondientes, donde se expone detalladamente esta propuesta y sus fundamentos.

